Biosev, la empresa azucarera brasileña controlada por el comerciante de materias primas Louis Dreyfus, vendió una de sus plantas de producción en un contexto internacional de fuerte baja del precio internacional del azúcar. La firma se desprendió del ingenio Estivas ubicado en el estado de Rio Grande do Norte, por US$50,38 M y este dinero sería destinado a pagar parte de su millonada deuda. La firma compradora es Pipa Agroindustrial Ltda., controlada por el fondo de inversión SOCOPA – Sociedade Corretora Paulista S.A.