Los impuestos dificultan las agroexportaciones

Las empresas exportadoras de granos son básicamente empresas de trading internacional. Esto significa que compran y venden productos no diferenciados, es decir commodities o materias primas , que se venden con un precio internacional prácticamente único en el mundo y aceptado en todas partes. Por lo tanto, sus márgenes entre costos y precios son muy pequeños por la competencia entre ellas y cubren con eso los costos fijos, que se incrementan mucho en épocas de atraso cambiario como es el caso presente en nuestro país. Sus resultados se obtienen por volumen, dado que operan grandes cantidades, pero no por márgenes de ganancias importantes.
Debido a esta situación, cualquier modificación en las exigencias en cuanto impuestos nuevos u operatoria con efecto en los resultados, no puede ser absorbida más que en pequeña escala por estas empresas. En otras palabras, como el precio internacional es inamovible, los márgenes de las exportadoras son ínfimos en porcentaje, los efectos de medidas adoptadas por funcionarios que desconocen esta operatoria se trasladan a los productores sin alternativa. La alternativa sería la quiebra de todas las cerealeras que operan en la Argentina, lo cual no sería viable, pues no podríamos exportar nuestros productos ni financiar nuestra producción.

Hay que tener presente estos conceptos para evaluar la situación por la que está atravesando el sector agroexportador en estos momentos, una situación signada por un numeroso conjunto de disposiciones, medidas y actitudes de las autoridades, casi todas de la AFIP, dado que ésta desea obligar a las empresas del sector a determinados pagos retroactivos por cifras inmanejables para las empresas. Como estas no aceptan lo que la Afip según sus cálculos determinó, el organismo impositivo ha puesto en marcha una serie de medidas que intentan y logran entorpecer considerablemente la operatoria exportadora, para que las compañías, ante la maraña de inconvenientes que les impiden trabajar "aflojen" y paguen lo que el organismo determina. Estos reclamos están apelados en la Justicia, pero las medidas de la Afip se mantienen.

Por suerte es un momento de bajo nivel de embarques, por lo cual no está colapsando la exportación de granos y oleaginosos. Eso podría ocurrir si en marzo o abril de 2013 se mantuvieran las medidas de la Afip pues en esos meses se produce el más alto momento de la exportación de soja y otros granos gruesos, pero la misma no podría embarcarse más que muy lentamente. No se sabe bien qué pasaría con los puertos y las rutas cargadas de camiones sin poder operar pero lo más grave sería el atraso en la liquidación de divisas al Banco Central que se va retrasar por falta de agilidad en los embarques.

LAS PRINCIPALES DIFICULTADES CREADAS ÚLTIMAMENTE POR EL ORGANISMO RECAUDADOR SE PUEDEN DESTACAR LAS SIGUIENTES:

. Medidas que hacen a la operatoria portuaria en sí y la demora de la misma

. La aplicación de contra verificaciones de las cargas realizadas en los buques por calado o "draft survey", un sistema aproximado que insume una 6 horas cada vez y que sólo se emplea en puertos donde no hay balanzas electrónicas o para minerales. Se usaba en la década del 80, con los gobiernos militares.

. La ampliación de la contra verificación para cada permiso de embarque dentro de un mismo buque. No sólo se usa el viejo sistema "daft survey" para reestimar la carga total del barco, sino por cada empresa que va cargando en un buque. Si son tres las empresas que cargan un buque, cosa común, se tarda 6 horas de control por cada una, es decir 18 horas en total.

. La aplicación de controles de estupefacientes (Resolución 3341/12) sin tener disponible suficientes equipos(perros, otros elementos de control) que provocaron importantes tardanzas, ya que los equipos multidisciplinarios carecen de plazo para la realización de esos procedimientos (deben ser insuficientes los equipos). El barco no puede iniciar la operatoria hasta no haberse realizado este procedimiento, en los casos en que se determina

. Medidas ligadas la posibilidad de operar (suspensión en el registro de exportadores). Esto ha ocurrido con varias empresas con duración variable.

. Medidas de determinación de la carga tributaria, su pago y fuertes retrasos (4/5 meses) en la devolución del IVA. Se torna inmanejable este progresivo aumento de la deuda del gobierno en detrimento de la exportación. En todos los países, especialmente cuando la economía está débil, se trata de favorecer lo más que se puede a las exportaciones y no ponerle cargas insoportables a la misma.

Respecto de la maraña de trabas , un relevamiento realizado entre el 12 de octubre y el 30 de noviembre pasados entre los 347 barcos que recalaron para cargar granos y productos agroindustriales argentinos, determinó que 209 buques (60%) sufrieron demoras de 15 horas con 40 minutos de promedio por medidas excesivas de control. Si se acumulan todas esas demoras el resultado son 3.279 horas perdidas (equivalentes a más de cuatro meses y medio de operación) y consecuentemente un incremento fuerte de costos en un momento de márgenes muy reducidos por el atraso cambiario. Medido en volumen el atraso implicó que casi cinco millones de toneladas (4.918.500) de productos del país que se podrían haber embarcado, no pudieron hacerlo.

Por otro lado, las dificultades se están trasladando al mercado de compra-venta de cereales, lo que ocasionará sobrecostos que afectaran la competitividad de los productos argentinos en el exterior. ¿Cuál es la razón? Estos retrasos se traducirán en un aumento de los costos de los fletes hacia puertos argentinos, y naturalmente, dado los bajos márgenes del exportador, el que sufrirá será también el productor.

Si no se realizan los embarques no se pueden cancelar los créditos con los bancos del exterior anticipados como prefinanciaciones. Durante los 2 primeros meses del año hay importantes vencimientos. Los bancos ya han manifestado inquietud por la situación. El monto comprometido es de alrededor de U$S 7.000 millones. Las líneas de crédito de prefinanciación de exportaciones no resisten la falta de agilidad o la interrupción del flujo de embarques. Demorar e interrumpir embarques ocasionara a las empresas incumplimientos y defaults con los bancos acreedores. Este dinero es necesario para la financiación de las siembras.

Por otra parte, se registran fuertes retrasos en la devolución del IVA. La normativa indica que la misma debe realizarse en 60 días, pero en los últimos meses el retraso ascendió a 4/5 meses, lo cual genera unos montos involucrados que hacen que para las empresas exportadoras este problema pase a primer lugar, casi desplazando a las demoras de operatoria.

Es muy difícil competir en el mundo, pero si nosotros mismos nos autoimponemos trabas, todo se hace mucho más difícil y la economía lo va a sentir, especialmente en un año con elecciones. Esperemos que las autoridades de los diferentes Ministerios y BCRA estudien el problema y confirmen o no lo que se detecta en este artículo, dado que las consecuencias podrían ser importantes, especialmente para una economía que inicia una recuperación y que debe crecer en 2013.