La Influencia del Papa. Distribución de las Religiones

Liderazgo que no es de este mundo. Espiritualmente, más de 2000 años después de que Cristo fundara su Iglesia y diera comienzo a la Nueva Alianza, la influencia del Papa como cabeza de la Iglesia es muy grande. Muchos pueden entender por “Iglesia” a la jerarquía eclesiástica es decir los sacerdotes, los obispos y el Papa. Esta es una visión muy reducida, comúnmente sostenida por políticos no creyentes y también por muchas otras personas.  Pero –de acuerdo con Pedro Brunori, La Iglesia Católica (Rialp, año 2000) -la Iglesia es mucho más que eso: Dicha palabra “Iglesia” en griego, significa “Asamblea” y es justamente eso “la reunión de los fieles cristianos, hombres y mujeres concretos que forman el pueblo de Dios, al que se entra por la fe y el sacramento del bautismo”.

“La finalidad de la Iglesia es continuar, a lo largo de la historia, la obra redentora de Cristo, y así conducir a todos los hombres a la salvación. Para ello dispone de los medios necesarios –la predicación del Evangelio y los Sacramentos-”, según leemos en el mismo libro.

Un crítico importante de la religión fue C. Marx quien, en el prólogo de la Filosofía del Derecho de  Hegel (1821), escribió que “la religión es el sollozo de la criatura oprimida. Es el opio del pueblo”. Estas apreciaciones políticas no contemplaron las dimensiones espirituales y han sido superadas por la historia concreta, aunque aún hoy hay seguidores fanáticos de estas ideas.

No es nuestro objetivo referirnos a la influencia espiritual del Papa, sin duda la más importante, sino al tamaño de la tarea que se enfrenta el sucesor de Pedro en la actualidad.

La Tarea de Francisco. El Papa tiene una influencia directa sobre todos los católicos, que son actualmente unos 1.228 millones de almas. Es una tarea abrumadora, por lo grande del rebaño. También tienen importancia sus palabras para la población mundial (unos 7000 millones de personas en 2012), aunque buena parte de esas personas no sean católicas, dado el elevado rango moral del sucesor de Pedro. Esto se acentuó más aún con el Cardenal Jorge Bergoglio, ahora el Papa Francisco, quien con la elección de ese nombre dio a entender que quiere ser un Papa desprendido de las cosas materiales, lo que le otorga una alta calificación moral, por la unidad de vida entre palabra y obra que, por sí sola, predica con el ejemplo.

Para estimar los fieles de las distintas religiones hemos considerado las cifras de año 2000 y del 2010 según el Annuario Pontificio correspondiente. Hemos obtenido las tendencias al crecimiento o decrecimiento de esos 10 años para estimar las cifras del 2012.

El total de los cristianos estimados para el año pasado, contando además de los 1228 millones de católicos a los cristianos orientales ortodoxos (198 millones), los cristianos evangélicos-anglicanos (583 millones), y otros cristianos (233 millones), llega a 2.243 millones de personas. Esto significa alrededor de un tercio de la población mundial.

Nuestros “hermanos mayores”, los judíos, llegan apenas a 23 millones de personas, es decir el 0,3% de la población mundial, un número muy  pequeño en relación a la percepción e influencia que ejercen y sus aportes intelectuales y científicos al mundo.

Los musulmanes son 1.342 millones. El Corán, el libro sagrado de los musulmanes, fue transmitido al profeta Mahoma  por el arcángel Gabriel, que es el mismo arcángel que había transmitido la venida de Jesucristo a la virgen Maria. Por lo tanto estas religiones se pueden sumar bajo el título de creyentes monoteístas y llegan a  3.608 millones de almas, es decir, el 52% de la población mundial.

El otro 48 % se divide en religiones del Extremo Oriente (408 millones), religiones de India (957 millones) y otras creencias y los agnósticos  y ateos que sumados llegan a los 2.027 millones. Los cristianos constituyen la religión más numerosa (32%), a la que le siguen los musulmanes (19%).

 La población mundial crece al 1,3% anual y también 1,3% anual es la tasa de crecimiento de los creyentes católicos, aunque con diferencias muy grandes por regiones (por ej. Cae mucho en Europa y aumenta en África). El ritmo de crecimiento de los fieles musulmanes es igual a de los católicos: 1,3% anual.



¿Con qué cuenta Francisco para cumplir su misión de llegar a todos los pueblos de la Tierra con el Evangelio? Además de su ejemplo de vida, tiene muchos hombres y mujeres que van cumpliendo con su misión para lograr la finalidad de la Iglesia. En este aspecto es el CEO más importante de la Tierra, por la gran cantidad de gente que tiene que atender, 1.228 millones de “clientes” y el gran número de mandos altos y medios que dependen de él, que son 1.350.000 personas, sin contar los voluntarios.  

Los obispos se estiman en  5182 para 2012 y los sacerdotes (presbíteros) llegan a 416.000 en todo el mundo. Si bien parecen muchos-sobre todo para conducir por una senda angosta a tantos hombres- es una cifra insuficiente ya que implica 1 sacerdote cada 17.000 personas en el mundo y de 1 sacerdote/3000 católicos aproximadamente. “La mies es mucha y los obreros son pocos”.

También cuenta con 42.500 diáconos y los seminarista llegan a 120.000 entre diocesanos y religiosos, aunque por ahora se preparan para ser sacerdotes y por lo tanto no pueden atender aún a los fieles. También tenemos muchos  hombres religiosos de vida consagrada (55.500) y sobre todo mujeres religiosas consagradas (707.000).Sin embargo,  este número de mujeres viene bajando en forma muy pronunciada.

Conducir a este enorme número  1.347.113 personas no es una tarea fácil y seguramente sería un gran desafío para los mejores managers del mundo. Pero el Papa lo hace, conciliando las diferentes tendencias que siempre hay dentro de la Iglesia y aclarando que la Iglesia “no es una ONG piadosa”, sino una asamblea que lucha por los pobres y  también por la salvación de todos.


 

 

Impacto de un Papa americano. La elección de un Papa americano, argentino, el primero en 2000 años de la Iglesia, es un cambio muy grande que tendrá repercusiones en toda la región y especialmente en nuestro país. No será una decisión neutral para la situación socio-económica de la región y quizá ayude a disminuir el típico despilfarro latinoamericano para dedicar más recursos a la inversión y ocupar en puestos formales a toda la población, lo que hoy en día es posible y si no se hace es por una cuestión moral en el uso de los recursos, mal administrados.  También puede influir en morigerar el  consumismo norteamericano, para bien de ellos mismos, que se concentran demasiado en los bienes materiales.

Finalmente lo más importante de todo para Francisco es lograr un adecuado giro que permita recuperar la credibilidad de la Iglesia Católica para mantener su prédica moral de 2000 años y la necesidad de la salvación como forma de vida coherente en la Tierra. También para fortalecer el apostolado, es decir, para  lograr que el mensaje de la Iglesia pueda llegar vivamente a muchos que hoy no creen.