El valor de las Empresas en Argentina

Hay 602.989 empresas en la Argentina. De estas, 420.279 son micro empresas, 137.709 son chicas, 33.773 son medianas y 11.228 son grandes, según cifras de 2012. Estas unidades empresarias son las que ocupan productivamente a la población. 

El Estado ha incorporado muchos agentes en los últimos diez años y tiene ahora la enorme cantidad de 3.950.000 empleados, pero su productividad es muy baja, especialmente en las provincias, donde el empleo público es una forma cara de seguro de desempleo encubierto y una fuente de clientelismo político.

Es fundamental que las autoridades económicas del país no “toqueteen” permanentemente las variables claves de la vida de las empresas, como exceso de emisión, devaluación, tasas de interés, crédito, precios máximos y  carga impositiva, pues las empresas sufren entonces una alta  volatilidad en sus ventas y resultados lo cual afecta mucho al capital que permanentemente arriesgan y, por lo tanto, invierten menos y ocupan menos gente, que queda excluida del sistema económico. Un ejemplo de falta de inversión se encuentra en el sector energético, por lo que el país debe importar más de u$s 12.000 millones de dólares de energía por año.

Como gran parte de los políticos (no todos) son profesionales de esa actividad, es decir, han trabajado solo en política, no tienen mucha idea de lo que es por ejemplo, el capital de trabajo y como este se dispara cuando se frenan las ventas o suben las tasas de interés.  Es por ese motivo, quizá, que mueven las variables macroeconómicas en forma continua, como queriendo hacer experimentos con los agentes económicos que lleven a éstos a adaptarse a los objetivos muchas veces irrealizables de los agentes estatales.

Trataremos de hacer una estimación del valor de las empresas de Argentina y cuanto la afectan las condiciones macroeconómicas distorsionadas u oscilantes que llevan a la práctica los agentes estatales de cada gobierno. Éstos no cuentan con una estrategia de largo plazo consistente,  clara y explícita que favorezca la ocupación productiva de toda la población activa del país.

Las políticas inconsistentes como ser la de aumentar el gasto público muy por encima de las posibilidades de financiamiento, emisión monetaria incontrolada, atraso cambiario, tarifas de servicios públicos sin relación con los costos, negar las correctas estadísticas de evolución de precios o actividad aumentan las posibilidades de eventual descontrol macroeconómico y llevan al riesgo-país de Argentina a niveles muy superiores a los de países vecinos. Esto  afecta drásticamente al valor de las empresas y disminuye a un mínimo las decisiones de inversión, y por lo tanto afectan al empleo y a la pobreza que son mucho mayores de lo que podrían ser.


Al valor de las empresas por tamaño lo hemos estimado partiendo de las operaciones compra/venta de compañías en marcha en el mercado argentino, que se publican mensualmente. La cantidad de empresas surge del muy buen informe del Observatorio de Empleo y Dinámica Empresaria del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social. Se han adoptado algunos supuestos simplificadores pues la valuación de cada una de las empresas es imposible por no contar con los datos de cada una.

El valor total de las empresas calculado de esta manera resultó  de u$s 3.168.000 millones, lo que nos sorprendió positivamente por su gran valor. Hay que tener en cuenta que este cálculo está realizado con las cotizaciones efectivas de las empresas en el mercado. Dichas empresas podrían valer más en otro contexto macroeconómico.

El valor promedio de una empresa en nuestro país es de 5 veces las ganancias antes de intereses, impuestos y depreciación/amortizaciones (EBITDA). Este valor refleja los riesgos por los cambios de sistema impositivo, por el no ajuste por inflación de los balances que incrementa el impuesto a las ganancias, por  la falta de acceso al crédito general, por el atraso cambiario de varios años, por el aumento desproporcionado de la rigidez laboral, por las  dobles indemnizaciones por despidos que inclusive ya se habla de volver a reimplantar, por las regulaciones cambiantes del comercio exterior, tanto de importaciones (muchas prohibidas) como de exportaciones (frenadas para hacer declinar el precio interno a costa de hundir las finanzas de esas empresas) y lo que cada uno  puede añadir, como por ejemplo los cortes de energía a las industrias cuando hace frio o mucho calor.

Pero 5 veces EBITDA no es el valor de una empresa igual a la nuestra pero ubicada en otro país. Recordemos que el valor de las empresas en Brasil es de 10 veces las ganancias antes de impuestos, intereses y amortizaciones (EBITDA), en Colombia es de 10 veces, en Chile 10 veces, en países ya desarrollados es de 14 veces y en el sudeste asiático, países emergentes que apoyan permanentemente a las empresas para que exporten y compitan en el mundo es de 19 veces EBITDA.