San Pablo y los pol铆ticos Argentinos

"Y as铆, no hago el bien que quiero sino el mal que no quiero, esto hago", dice San Pablo en su carta a los Romanos VII-19. Es tremenda esta afirmaci贸n, el mal puede dominarnos.

 S茅 que el ser humano es capaz de llevar a cabo acciones que su conciencia le indica que son incorrectas, pero igual las hace. Para la tradici贸n judeo-cristiana esto ocurre a pesar de lo establecido en los 10 Mandamientos y para los cristianos tambi茅n incluso despu茅s de que el Hijo de Dios, el Cristo, muri贸 para lavar los pecados. A pesar de estas fuertes prescripciones, igual, aunque no queremos, cada uno de nosotros cometemos muchos pecados. El trigo y la ciza帽a seguir谩n mezclados hasta el fin de los tiempos, como dice Jesucristo en una de sus par谩bolas.

La afirmaci贸n de San Pablo me hizo acordar mucho a los pol铆ticos y a otros dirigentes argentinos: prometen el bien para obtener votos y luego hacen el mal a la poblaci贸n y a los que los votaron y esto no una vez, sino muchas veces en los 煤ltimos 80 a帽os. Salvo excepciones, ellos s铆 se benefician como se puede apreciar en sus declaraciones juradas.

Inflaci贸n de 70,1 % promedio anual en los 煤ltimos 60 a帽os, maxi devaluaciones, expropiaci贸n de todos los dep贸sitos bancarios haciendo un canje de los plazos fijo, cajas de ahorro y cuentas corrientes por un bono estatal a 10 a帽os en 1990 y 2002, corralito, pesificaci贸n diferencial y luego, devaluaci贸n de 3 veces, congelamiento de tarifas de servicios p煤blicos y luego p茅rdida del autoabastecimiento de petr贸leo y gas, hiperinflaci贸n equivalente a 46.500.000 % anual a mediados de 1989, enormes d茅ficits fiscales y monetizaci贸n inflacionaria de los mismos, atraso cambiario desmesurado, cepo,d贸lar paralelo, aprobaci贸n, una por una, de todas las importaciones. Adem谩s podr铆amos hablar de los temas pol铆ticos propiamente dichos o de los militares como los golpes de Estado, la falta de acci贸n de la Justicia frente a hechos de corrupci贸n y muchas otras cosas de las cuales ya no queremos ni acordarnos, como El Rodrigazo.

La decadencia del pa铆s fue la consecuencia de todas estas acciones malas y a los pol铆ticos no les tembl贸 la mano para hacer todas esas atrocidades, no pensaron en las consecuencias. A las decisiones malas las pagamos todos, especialmente los pobres, y es por eso que hoy tenemos alrededor de 30 % de pobreza, a pesar de que gozamos de diez a帽os de viento de cola con alt铆simos precios de las materias primas. Parece que los pol铆ticos no se dan por aludidos, pero estamos en sus manos, la conducci贸n del pa铆s es de ellos, deben guiar al pueblo, pero no s贸lo para pedirles el voto, sino para mejorar definitivamente el pa铆s, o al menos lograr un resultado aunque sea semejante al que lograron los pa铆ses vecinos.

驴C贸mo vencer al pecado, que en pol铆tica se llama corrupci贸n? B谩sicamente, control谩ndonos unos a otros por medio de las instituciones. Si las instituciones son d茅biles, la corrupci贸n no tiene freno. Por eso es fundamental respetar la Constituci贸n, las leyes, la independencia de los poderes, especialmente de la Justicia, y un punto clave ser谩 eliminar las reelecciones, aunque aumentando el per铆odo presidencial a 5 a帽os. Lo mismo, en las gobernaciones.

隆Da mucha tristeza comprobar c贸mo hemos retrocedido mirando nuestros 煤ltimos 100 a帽os! Para los m谩s j贸venes, una advertencia: no se dejen enga帽ar por las falsas promesas de los mismos pol铆ticos que vienen prometiendo hacer el bien, pero que cuando llegan al poder hacen el bien para ellos y aunque les gustar铆a hacer el bien para la poblaci贸n, hacen el mal para los dem谩s, pol铆ticos que llevaron al pa铆s para atr谩s durante tanto tiempo. Hay que pensar muy bien y decidir en las pr贸ximas elecciones en funci贸n de un futuro mejor para todos y no s贸lo para un grupo de personas (pol铆ticos, empresarios, sindicalistas) encaramados en el poder. Necesitamos terminar con nuestra decadencia.