Los que mandan (II): Politicos y Empresarios

En el art√≠culo anterior, Los que Mandan (I) vimos que el pa√≠s no ha tenido una visi√≥n global del mundo ni de la Argentina en s√≠ misma, lo cual explica su declinaci√≥n en las ultimas 8 d√©cadas, siempre en t√©rminos relativos.

Ahora pasamos al an√°lisis de las distintas instituciones en las que se ha organizado la vida nacional iniciando por los partidos pol√≠ticos. √Čstos se han fraccionado por l√≠nea ideol√≥gica en tres vertientes, derecha, tradicional e izquierda. Antes, ten√≠amos b√°sicamente dos partidos grandes que inclu√≠an casi todas las posibilidades ideol√≥gicas y, ahora, tenemos una gran cantidad de partidos, y si sumamos los partidos nacionales, los provinciales y los vecinalistas, llegan a 830 partidos pol√≠ticos. Esto provoca una baja representatividad y menor poder de los que mandan en cada partido. Como se ha ¬®profesionalizado¬® mucho la pol√≠tica, es decir, hay muchas personas que s√≥lo se dedican a la pol√≠tica, deben por lo tanto vivir de la pol√≠tica en lugar de vivir para la pol√≠tica. Aqu√≠ est√° la principal "inversi√≥n" de los objetivos en estas organizaciones b√°sicas de la democracia.

La caza de puestos es el principal objetivo de los pol√≠ticos, quedando para unos pocos el fuego sagrado del inter√©s por la patria, palabra que lamentablemente suena rara en esta √©poca. No hay ning√ļn Manuel Belgrano, con su gran abnegaci√≥n, en la pol√≠tica argentina actual. La lista s√°bana, especialmente en los distritos m√°s grandes, es la forma de domesticar a los innovadores, quedando los puestos con reales posibilidades para los due√Īos de los partidos, o quienes estos decidan, con alg√ļn mascaron de proa al tope de la listas para endulzar a los votantes, conform√°ndose as√≠ el Congreso, a lo cual debe agregarse la inmunidad jur√≠dica que de esa manera se obtiene.
El propio Presidente del pa√≠s en 2009 promovi√≥ oportunamente los "candidatos testimoniales" en una elecci√≥n de legisladores entre los que figuraron, por ejemplo Nacha Guevara (Clotilde Acosta), Daniel Scioli, Jorge Mar√≠a D√≠az Bancalari entre otros 22 diputados que no asumieron, y esto solo en la provincia de Buenos Aires. Estas candidaturas era nada m√°s que para enga√Īar al votante y quiz√° a ellos los mov√≠a eventualmente alg√ļn inter√©s econ√≥mico.

El grado de preparación de los dirigentes políticos, salvo honrosas excepciones, es bajo. Los que antes eran sólo punteros, ahora se han encaramado en los puestos relevantes, dirigiendo y explicando las ideas rectoras de los partidos. Los punteros, que antes dejaban las grandes decisiones a gente preparada, al "doctor", ahora no: el puntero quiere mandar él, aunque no sepa. Los partidos no logran atraer mayormente a la población, especialmente a los jóvenes, que se van volviendo indiferentes al tratamiento de los grandes temas nacionales, salvo que lo consideren una fuente de empleo bien remunerado. No se vislumbra en la política actual a un Arturo Frondizi, un estadista, con todo lo que siempre se puede decir de una persona.

Click Aqui
Una de las causas m√°s importantes de este bajo nivel promedio de preparaci√≥n de los pol√≠ticos puede encontrarse en el financiamiento de la pol√≠tica. Este es un problema no solo nuestro sino com√ļn a todas las democracias. La forma en la que se obtienen los fondos, bastante oscura, no ayuda a que gente muy bien formada se anime a participar en la pol√≠tica, pues podr√≠a verse envuelta en problemas √©ticos que desea evitar. El Pro, un partido nuevo de solo 10 a√Īos ha llegado al poder en 2015, pero a√ļn es prematuro el tiempo transcurrido para juzgarlo, aunque brinda muchas esperanzas.

Por lo tanto, los que mandan, de una u otra manera, estén del lado del gobierno o del otro lado haciendo lobbying, conocen las reglas del juego de la trampa, se adaptan a esa realidad y controlan la situación. La población quiso "que se vayan todos" en 2002 y votó en contra de esta forma de hacer política, pero los que mandan no han modificado nada, ni pensado en cómo hacer para aumentar la representatividad. Un punto importante fue la promulgación de las Internas Abiertas Obligatorias, que es una novedad relevante. Ya muchos las quieren eliminar pues le dificultan al "jefe" ordenar las cosas como él quiere.

Pasando a otro factor de poder, los empresarios, hablando en términos generales, han preferido mejorar sus empresas, hacer inversiones en equipo moderno, tener buenos gerentes, sin ocuparse de cómo sería la calidad de los hombres y mujeres que dirigirían el país, pensado que una empresa podría andar bien en un país que no anda, con los resultados que están a la vista.

Pa√≠ses como Singapur han seleccionado a los directivos del sector p√ļblico entre los mejores graduados de las mejores universidades del mundo con la retribuci√≥n correspondiente, y han convertido a una isla de pescadores chinos en un pa√≠s de clase mundial, en s√≥lo 3 d√©cadas. Si el pa√≠s no funciona, tampoco funcionaran las empresas que viven dentro de √©l. Es a√ļn un poco peor, dado que es posible que algunos sectores argentinos hayan preferido funcionarios no tan buenos, pero s√≠ m√°s permeables al lobbying.

En el sector empresas, tenemos la tradicional Uni√≥n Industrial Argentina (UIA), que defiende los intereses del sector manufacturero. Cada tanto, entre los que mandan en la UIA, surgen intereses contrapuestos, conflictos que muchas veces se hacen p√ļblicos y que hasta ahora se han dirimido por elecciones internas. Tenemos tambi√©n all√≠ una serie de c√°maras, entre las que se destaca la Copal, del sector alimentos, que refleja la posici√≥n de una actividad industrial considerada muy competitiva en la Argentina, que no requiere protecci√≥n arancelaria en tanto que otros sectores piden y obtienen una protecci√≥n de hasta 35%, para poder cobrar m√°s caro sus productos al consumidor local que los de la competencia importada. Es un sector que defiende sus intereses aunque no logra compatibilizarlos con los intereses del pa√≠s y su poblaci√≥n.

En el agro, si bien est√° dividida la representaci√≥n en varias organizaciones, han sabido respetarse entre ellas y la Mesa de Enlace (Sociedad Rural Argentina, Federaci√≥n Agraria Argentina, Confederaciones Rurales Argentinas y Confederaci√≥n Intercooperativa Agropecuaria Limitada) ha sido coherente en las posiciones que han adoptado en los √ļltimos 10 a√Īos. El objetivo de esta Mesa de Enlace, no obstante, ha sido un objetivo sectorial, aunque en contra u opuesto a los designios del gobierno nacional de aquel momento.
La posici√≥n de las empresas relativamente grandes ha tenido su organizaci√≥n en el Consejo Empresario Argentino, ahora reemplazado parcialmente por la Asociaci√≥n Empresaria Argentina (AEA). Generalmente esta organizaci√≥n realizaba alguna propuesta importante cada a√Īo, impuls√°ndola al m√°ximo nivel decisivo del pa√≠s. Estas propuestas eran de inter√©s general a largo plazo. Tambi√©n existen un sin n√ļmero de organizaciones empresarias, tanto grandes como Pymes, que van impulsando iniciativas que, en general, reflejan los intereses del sector aunque, en muchos casos, tambi√©n hay enfoques de inter√©s general. Las personas predominantes en las diferentes organizaciones empresarias van cambiando a lo largo del tiempo, pero no se ha visto una posici√≥n firme y clara frente a pol√≠ticas econ√≥micas ruinosas para el inter√©s general y, por lo tanto, para las empresas.

Podr√≠a decirse que los que mandan en el sector compa√Ī√≠as aqu√≠ han tenido m√°s en cuenta el corto plazo, el inter√©s inmediato de su empresa, que las condiciones generales de crecimiento econ√≥mico del conjunto. Hacia fines del 2013 surgi√≥ un movimiento de "Convergencia empresaria" al que se han sumado progresivamente unas 60 entidades importantes, que est√°n en proceso de discutir Pol√≠ticas de Estado de inter√©s general para impulsarlas posteriormente. La Asociaci√≥n Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE) tiene exclusivamente propuestas de inter√©s general, pero no ha logrado que esas propuestas se incorporen a la vida pr√°ctica de los argentinos.

En cuanto a los bancos, factor clave del crecimiento econ√≥mico, dado el necesario financiamiento para crecer, se han reagrupado en cuatro entidades: la Asociaci√≥n de Bancos Privados Argentinos (ADEBA), la Asociaci√≥n de Bancos de Capital Internacional de Argentina (ABA), la Asociaci√≥n de Bancos Oficiales y Cooperativos o similares (Abapra) y la Asociaci√≥n de la Banca Especializada (ABE) que son algunos bancos chicos, compa√Ī√≠as financieras y las cooperativas de cr√©dito, entre otras. Se puede esperar que en algunos puntos coincidan, como podr√≠a ser mejorar la imagen de los bancos y las entidades financieras en general, pero la agrupaci√≥n en diferentes organizaciones indica que el inter√©s sectorial es predominante. No tienen una estrategia explicita de pa√≠s.

En definitiva, tanto en la pol√≠tica como en el sector empresario ha predominado una visi√≥n de corto plazo, por lo cual el pa√≠s ha ido declinando en forma relativa a otros pa√≠ses similares a nosotros en los √ļltimos 80 a√Īos de una manera que nadie hubiera podido prever. Necesitamos salir de esta tendencia que nos frustra y nos desespera.