Noticias IBS

Transclor vuelve a manos de sus accionistas locales

La firma de capitales nacionales Transclor, con su polo industrial en Bernal, pudo comprarle a la estadounidense Clorox. La relación entre ambas compañías es sólida, ya que Transclor es proveedora de materias primas para Clorox. Clorox ajustara la producción, pero no se va del país. Tienen 600 empleados y se concentran en sus fábricas de Aldo Bonzi y San Juan donde producen marcas como Ayudín, Poett, Mortimer y Arco Iris, entre tantas otras. A su vez, Transclor -cuyo principal cliente es la estatal AySA- se ocupa de los químicos para el tratamiento del agua en su planta de la bonaerense Bernal. Allí elaboran Policloruro de Aluminio, conocido como PCA que es potabilizador de agua, y su uso se ha extendido por su alta seguridad y su economía en los procesos, de acuerdo con expertos. Ese producto es clave en el tratamiento de aguas en todas las plantas potabilizadoras de AySA. En Pilar se enfoca en la elaboración de Cloro-Soda en una planta considerada modelo en la industria electroquímica con tecnología alemana: le permite la elaboración de subproductos. Ocupan a 200 personas. Otro de sus negocios es la potasa cáustica utilizada en agroquímicos. El Polo industrial Transclor en Bernal produce los potabilizadores.
 

Grupo japonés incursiona en la energía eólica

La compañía japonesa Mitsui, que en el país es conocida como trader además de tener negocios de autopartes y nutrición, ingresará en el rubro de las energías renovables. Le compró a la francesa Total Eren el 34% de las acciones de la empresa Vientos Los Hércules, un parque eólico de Santa Cruz. Se trata de un proyecto de energía eólica en marcha que aportará al sistema 97,2 MW en total, a través de 27 aerogeneradores de 3,6 MW cada uno. El parque se encuentra en Pico Truncado, en un predio de 350 hectáreas. Es un proyecto que está demandando una inversión de US$220 M.
 

Fondo de EE.UU. se queda con el 51% de Prisma

La venta del 51% de las acciones de Prisma, la empresa que maneja el negocio de las tarjetas Visa en la Argentina, ya está cerrada. El fondo de inversión Advent pagará cerca de US$725 M que se repartirán entre los bancos dueños de la firma. Además de ceder el control de Prisma, los bancos tienen a partir de ahora tres años para desprenderse del 49% de las acciones restantes. Apuestan a que con Advent como socio, la empresa se valorice bien por encima de los US$1.420 M en que fue valuada Prisma para esta transacción. Advent es un fondo con sede en Boston y ya ha realizado otras inversiones en la Argentina. La idea de Advent es agregarle valor a las compañías en las que se involucra y desprenderse de ellas en unos años, tomando la ganancia correspondiente. En el caso de Prisma, la lectura que hacen es no solo aprovechar la obligación de los bancos de vender, sino incursionar en un mercado como el argentino, en el que todavía el 30% de las transacciones se hacen con dinero en efectivo. Por eso, si los bancos venden sus acciones en tres años -casi seguro a través de una salida a la Bolsa- Advent podría utilizar ese momento para hacer su `toma de ganancias`, y cederle el control de Prisma, eventualmente, a una firma especializada en el tema medios de pago. Los bancos se vieron obligados a desprenderse de Prisma tras una investigación de Defensa de la Competencia que determinó que la empresa tenía una posición dominante en el mercado de medios de pago. Luego de una pequeña resistencia inicial, las entidades financieras aceptaron poner en venta la firma. Por Prisma pasa cerca del 70% de las operaciones de pago con dinero electrónico de la Argentina. Además de las tarjetas de crédito y débito Visa, controlan la red de cajeros automáticos Banelco, el sistema Pago mis Cuentas, la billetera electrónica Todo Pago y el sistema de Lapos (los aparatos que leen las tarjetas). Días atrás anunciaron que compraron la licencia para operar Mastercard. Hoy los principales accionistas de Prisma son los bancos Santander Rio, Galicia, BBVA Francés, Provincia de Buenos Aires, Macro, HSBC e ICBC. Todos venderán en forma proporcional a su tenencia actual. Es decir que por cada punto porcentual que cedan a Advent, recibirán US$14,2 M. El fisco también festejará. Los bancos vendedores deberán dejar el 30% de la utilidad de esta operación en la AFIP, por el tributo al impuesto a las Ganancias. Como las acciones de Prisma están registradas en los libros contables a valores muy bajos, la AFIP se llevará una buena tajada de esos US$725 M.
 

Comercial del Plata vuelve al negocio petrolero

Dos años después de haberse desprendido del 50% de los activos que tenía en la compañía, el holding Sociedad Comercial del Plata (SCP) cerró ayer la compra de la mitad del paquete accionario de Destilería Petróleo Argentino (Dapsa), por poco más de US$16,55 M (AR$ 622 M, al tipo de cambio actual). La operación incluye, además, el 2,5% del capital social y votos de Galposur y el 2,105% de Compañía Petrolera, Refinadora, Comercializadora y Distribuidora del Plata. El precio de compra se pagará en cinco cuotas: la primera, de US$3,35 M y las cuatro restantes de US$3,3 M, con un interés del 5% anual a partir del segundo pago, informó la compañía. En junio pasado, SCP ya había adquirido el otro 50% por US$15,5 M. Ahora, con el 100% del paquete accionario, SCP planea invertir unos US$60 M en los próximos cinco años. El dinero se destinará a la red, de más de 400 estaciones de servicio, entre las propias y de bandera blanca.
 


Página 11 de 998